miércoles, 24 de febrero de 2016

El juguete ideal

EL JUGUETE IDEAL           (AUTOR: Javier Urra Portillo )

         Es siempre el que inventan los niños, el que nace de la imaginación. Es muy positivo invitarles a crear juguetes con sus propias manos.
El juguete ha de ser una factoría de ilusiones y de sueños, tiene que servir para jugar; y recordemos que es para el niño, no para sus padres.
Los adultos hemos comprobado que lo inteligente es ser feliz con pocas cosas, por tanto no se debe abarrotar al niño de juguetes, pues además de incapacitarle para apreciar el valor de cada uno, les propiciaremos ansiedad y la interiorización del más y más, del consumismo a ultranza.
A veces, se quiere suplir con regalos el poco tiempo que se dedica a los niños, y es que los niños piden de forma general y reiterada que los padres jueguen con ellos.
         El mejor de los juguetes, son unos PADRES DISPUESTOS PARA JUGAR, unos amigos, un lugar donde poder hacerlo sin miedo a manchar con la plastilina o las acuarelas. El niño precisa jugar, requiere tiempo para jugar.
El niño ha de ser rico, pero en el número de sonrisas que recibe.
Hay objetos que permiten aprovechar el tiempo libre, como pinturas, accesorios, prendas deportivas, instrumentos musicales, un guiñol o un buen libro.
Hay juegos claramente formativos como el ajedrez. En todo caso, el juguete es una herramienta importante (fundamental) para el desarrollo global del niño.
Evitemos regalar juguetes bélicos y violentos, de esos que dejan al niño el poder de decisión sobre la vida de los demás.
Evitemos regalar sólo juegos de ordenador o videojuegos (en todo caso, supervisémoslos, hay muchos de temáticas destructivas y discriminatorias), recordemos que los niños no deben pasar mucho tiempo delante de las pantallas.
Los menos niños tenemos que enseñar a los niños a ser críticos; hay que ver la televisión con ellos y reinterpretar lo que ven; hay que acompañarles a las jugueterías y tocar la realidad de lo ofrecido, pues no es coincidente con la percepción que ellos tienen del juguete.
Los tutores tenemos que vacunar a los niños de la avalancha publicitaria, específicamente de la sexista y de la que muestra hombres musculosos que pueden luchar contra todo el mundo y vencer, que son los mejores pilotos, conductores.. etc o las mujeres que son estupendas ejecutivas triunfadoras.
Empiezan a llegar otros muñecos que muestran dificultades físicas, es decir, nos vamos normalizando y esto es positivo. También van integrándose los muñecos que fomentan el conocimiento y respeto a las distintas razas del mundo.
Los padres y tutores, no deben olvidar el altísimo número de accidentes infantiles que se producen en los hogares, muchas veces debido al atragantamiento provocado por piezas muy pequeñas.
Y hablando de piecitas, anticipemos las consecuencias de una errónea elección o lo que es igual, mil pequeñas piezas distribuidas por el suelo de la habitación de un niño que no las recoge.
Sabedores de que el hábito de juego COMPARTIDO está desapareciendo, incentivaremos la elección de esos juegos que permiten reunirse con amigos, padres, familiares; son magníficos, pues facilitan lazos e igualan en cuanto a normas.

ALGUNAS PAUTAS PARA LA ELECCIÓN DE JUGUETES:

         Por orden de preferencia, las niñas eligen: peluches, juegos de misterio, deportivos, de preguntas y respuestas, videojuegos, disfraces y trajes de fiesta, experimentos científicos, instrumentos musicales, muñecas y juegos de mesa y sociedad.
         Los niños optan por este orden: Videojuegos, juegos deportivos, futbolines y billares, trenes y pistas de coches, experimentos científicos, juegos de misterio, vehículos en los que montarse, maquetas de construcciones de mesa y sociedad.
         Con estas pautas y, partiendo de que los juguetes mejores son los más sencillos y los que favorecen la creatividad de los niños, elegiremos el tipo de juguete según la edad.

         Para los 6 primeros meses: sonajeros, móviles de cuna, muñecos de goma, mordedores de distintos colores y texturas.
         De 7 a 12 meses: Móviles, objetos que ruedan, tentetiesos, muñecos de trapo, para el agua, andadores y balancines.
         De 13 a 18 meses: Muñecos/as, construcciones, cochecitos.
         De 19 a 24 meses: Vehículos, columpios, pizarras, musicales.
         De 2 a 3 años: Cubos, palas, triciclos, puzzles, cunas, teléfonos, pasta de modelar, musicales.
         De 3 a 5 años: Mecanos, cuentos, magnetófonos, marionetas, casas de muñecas, muñecos articulados, juegos de mesa.
         De 6 a 8: Balones, bicicletas, equipos de deporte, cometas, juegos manuales, trenes, coches teledirigidos, futbolines, juegos de preguntas y respuestas, juegos de cartas, juegos de experimentos, microscopios.
         De 9 a 11 años: Maquetas, juegos de estrategia y reflexión, juegos de sociedad, audiovisuales y electrónicos, de experimentos, complementos deportivos.
         Incentivemos siempre la curiosidad infantil y nosotros, adultos, ¡démonos un tiempo para jugar!, nos lo agradecerán nuestros hijos, nuestra memoria y nuestro equilibrio afectivo.



                                                                                 AUTOR: Javier Urra Portillo  

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