sábado, 27 de febrero de 2016

Quiéreme así por favor

  • No me des todo lo que pido. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.
  • No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí  también, y yo no quiero hacerlo.
  • No me des siempre órdenes. Si a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
  • Cumple siempre las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo.
  • No me compares con nadie, especialmente de la familia. Si tú me presentas mejor que a los demás, alguien va a sufrir; y si me presentas peor que los demás, seré yo quien sufra.
  • No cambies de opinión, tan a menudo, sobre lo que debo hacer, decide y mantén esa decisión.
  • Déjame valerme por mi mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
  • No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.
  • No me exijas que te diga el porqué cuando hago algo mal. A veces ni yo mismo lo sé.
  • Admite tus equivocaciones: Crecerá la buena opinión que yo tengo de ti y me enseñarás a admitir las mías.
  • Trátame con la misma amabilidad que a tus amigos: ¿Es que porque seamos familia no podemos tratarnos con la misma cordialidad que si fuéramos amigos?
  • No me digas que haga una cosa si tú no la haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas aunque no lo digas; pero nunca haré lo que tú digas y no lo hagas.
  • No me digas no tengo tiempo, cuando te cuente un problema mío. Trata de comprenderme y ayudarme.
  • Y quiéreme y dímelo: A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo…


Con cariño de vuestro hijo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario