viernes, 3 de febrero de 2017

¿CÓMO AYUDAR A LOS NIÑOS A AFRONTAR Y RESOLVER CONFLICTOS?

Los niños se enfadan cuando:
  • Sienten que alguien ha herido sus sentimientos o no pueden llevar a cabo lo que realmente quieren hacer.
  • Los demás no les entienden o sienten que les han mentido o traicionado.
  • Se sienten solos o los demás no actúan de la manera que ellos quisieran.

Cuando se enfadan, sus cuerpos reaccionan de la siguiente manera:
  •     Sus corazones comienzan a latir rápidamente. 
  •     Es posible que les cueste respirar o pensar con claridad. 
  •     Tienen mucha energía acumulada y necesitan liberarla.
Debemos:
  • Hacerles entender que deben expresar sus sentimientos con palabras
  • Explicarles que no se debe pegar a nadie ni romper objetos o decir cosas que pueden ofender a terceras personas. 
  • Enseñarles que las peleas no resuelven los problemas, sino que al contrario: una pelea acarrea nuevos problemas.
  • Hacerle saber que se necesita más valor y más coraje para alejarse de una pelea que para enfrentarse a ella. 

Ayúdales a mantener la calma y a estar relajados:
En el momento en que el niño se sienta enfadado, debes recordarle esta serie de consejos para que pueda alcanzar por si mismo un estado de relajación y evitar responder con actos fruto de la impulsividad del momento:
  1. Indícale cómo debe reconocer que está enojado y que se dé cuenta a través de las señales que le envía su cuerpo. 
  2. Enséñale a que se calme respirando profundamente contando hasta 10 o dando un paseo. También le puede servir correr o escuchar música. 
  3. Ayúdale a meditar sobre la causa del problema y a pensar soluciones a ello. Si tu hijo necesita ayuda para expresar su enojo es bueno que tenga a alguien cerca que le pueda echar una mano. 
  4. Recuérdale que si se encuentra en una situación en la que otro niño intenta empezar una pelea lo que debe hacer es: 

  • Calmarse, mantener una distancia segura respecto a la otra persona, respirar de manera lenta y profunda y mantenerse alerta. Es mejor que evite devolver los insultos o las palabrotas al provocador ya que esto sólo empeoraría la situación. 
  • Escuchar atentamente lo que otros niños puedan decir y preguntarse qué quiere ese niño realmente. 
  • Evitar a los otros niños siempre listos para entrar en la pelea o, cuando sea necesario, que hable con ellos para disuadirlos. 
  • Seguir adelante, tratar de encontrar vías para solucionar el problema sin llegar a las manos. Algunas opciones son:

  1. Dándole al otro una razón: "nos expulsarán del partido si nos peleamos". 
  2. Utilizando, si cabe, el sentido del humor: "no me gustaría pegarte mi resfriado". 
  3. Si nada de lo anterior funciona, la mejor opción es abandonar e irse. 
Los niños imitan la actitud de sus iguales. Por eso es importante que los padres y maestros, desde edades tempranas, seamos modelos a seguir para ellos.


Y para terminar comparto esta guía "Resolución positiva de conflictos" que aporta recursos muy interesantes

https://drive.google.com/file/d/0B4kxH9HDVZCbV3FmM09zVlh4V2M/view



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